miércoles, 22 de septiembre de 2010

Para repensar la madurez y los años siguientes

RESUMEN DEL PROYECTO “ECOALDEA CIUTAT D’ELLES”

1.- Introducción

 Hace años una persona de 60 era una persona vieja.
 

Hoy, la sociedad ha cambiado también en este sentido.

A los 60 años aún nos sentimos llenas de vida y con ganas de disfrutar de los años que vienen con menos obligaciones y contribuir con nuestra experiencia a la sociedad.

Muy pocas nos sentimos con ganas y necesidad de ingresar en una residencia tutelada.

Ser mayor no equivale, a ser minusválida/o, o incapaz, de tomar decisiones. No queremos ser tratadas/os como menores de edad. Nos sentimos con plenas capacidades, conocimientos y deseos de decidir sobre nuestras vidas y con derecho a la independencia. En una residencia tenemos que renunciar a un espacio propio, a la autonomía y a la autoestima que son bases imprescindibles para una buena salud y equilibrio psíquico.

Por esto muchas personas y sobre todo muchas mujeres, al llegar a estas edades optan por vivir solas/os.

Las mujeres elegimos vivir solas aún que significa renunciar en gran parte a la comunicación y colaboración que, como se ha demostrado muchas veces, son imprescindibles para tener un equilibrio psíquico aceptable y una buena salud.

Aún con su significado de aislamiento, peligro y frustración, la SOLEDAD es más soportable que vivir sin decisión, sin espacio propio y sin
independencia.